Los verbos copulativos

Se dice, en general que los verbos copulativos (ser, estar, parecer) no tienen significado léxico pleno y sirven como enlace entre el sujeto y un complemento que recibe el nombre de predicativo. De modo que este predicativo es el que aportaría el significado principal a la oración. Es decir, los verbos copulativos serían verbos “vacíos”, mientras que el predicativo “llenaría” ese vacío semántico.

Sin embargo, los verbos copulativos no son sencillamente verbos carentes de significado. Tienen sólo un significado muy general. El hecho de poder marcar una diferencia de significado entre los distintos verbos copulativos que existen en una lengua los vuelve diferentes. Así cada uno adquiere un matiz o un tono que los distingue semánticamente. Ese matiz es propio de cada lengua.

En alemán el verbo sein tiene, por ejemplo, un sentido durativo, la designación o especificación de un estado. Su traducción al castellano es particularmente problemática, puesto que en español existen dos verbos diferentes, “ser” y “estar”, que se englobarían dentro del significado del verbo sein. Esto es el resultado de la evolución lingüística donde las formas del verbo ser se funden con la de dos verbos latinos: esse y stare. Por lo cual el significado de sein no es exactamente el del verbo ser.

No obstante, es interesante además notar que tanto el verbo español “ser” como el alemán sein son sumamente irregulares, y tienen algo en común: su raíz verbal. Esto se debe a que tienen de hecho un mismo origen que se remonta al indoeuropeo. Así la “s” acompañada por el timbre vocálico “e” compondría esa raíz indoeuropea. La irregularidad se debe, según creen los filólogos, a su uso demasiado frecuente. De allí que en latín su infinitivo se enuncie como esse, en griego antiguo como essvai1 y en alemán como sein.

Ahora, volviendo a los verbos copulativos en alemán, werden, a diferencia de sein, se presenta como un verbo incoativo. Es decir, es un verbo de cambio de estado, que marca justamente ese pasaje hacia un nuevo estado. En español tal verbo no existe; a veces es reemplazado por volverse, otras por devenir o tornarse. Sin embargo ninguna de estas posibilidades de traducción resulta satisfactoria.

Por último, el verbo bleiben tiene un aspecto durativo, pero pone en primer plano la persistencia, durabilidad o continuidad de un cierto estado. Como es evidente, la diferencia entre este verbo y sein es muy lábil, pero aún así resulta pertinente a la hora de construir una frase.

Concebir estos tres verbos copulativos (sein, werden y bleiben) como un sistema, una constelación, dentro de la lengua alemana permite diferenciar unos de otros. Un verbo es lo que los otros no son. Es decir, cada uno abarca el significado que los otros dejan de lado. Y permite, además, diferenciar su uso con respecto al de otras lenguas.

Mercedes Coll

1 Este verbo está transliterado al alfabeto latino